Pasajes extraños

no. 90

Posted in 2010, Erika Jazmín by Enrique Monroy on noviembre 12, 2010

A Erika Jazmín

Ámbar, dulce precioso, cárabe de calor tropical, succino eterno y dueño del silencio y de la tundra. Ámbar, olvido y abandono, Ám-bar, finita y distante, fugaz e inquietante. Ámmbar. Perdición. Decadencia. Amor mío. Amor que no fue. Ámbar, quédate esta noche, no te vayas sin decirme que vendrás mañana. Ámbar. Dime que tú no eres quién destroza corazones, que eres tú y no yo el motivo, porque tú eres motivo, el mío y el de los demás. Ámbar, delicadeza y desamor. Ámbar, amor de mis amores de mi querer por el amor cuando quiero amarte y no puedo dejar de pensar en ti porque te amo y deseo olvidarte para amarte más por la única razón de amar sin límites. Y tu eres ese pretexto para amar. Amor. Ámbar.

Fragmento originalmente escrito en el cuento ¿Qué haré cuando te vayas?, mayo 26, 2010.

©  2010 Enrique Monroy

no. 23

Posted in 2008, Erika Jazmín by Enrique Monroy on diciembre 22, 2008

A Erika Jazmín

“Nos amamos por un recuerdo hasta que desapareció. Nos amamos por cansancio hasta dejarnos de amar”

Noche tibia
Federico Reyes-Heroles

no. 22

Posted in 2008, Erika Jazmín, Mariana Aglaé by Enrique Monroy on diciembre 17, 2008

A ti, flor marchita…
A ti, esplendido asteroide exiliado.
A ustedes, versos en pasado, siempre presentes, ahora desaparecidos.

Te he olvidado. No este día, sino pasado mañana, y la mañana siguiente. Y te digo gracias por haberte marchado, y dejar huellas en la arena que han sido bañadas y desaparecidas por la suave marea de las olas de medianoche, en donde siempre aguardaste, en donde siempre tuviste un hogar.

Y ahora recuerdo los besos que nos dimos como una despedida justa, anticipada. Los abrazos a media calle, en la noche, escuchando música, esperando tu partida. Esas visitas cortas, apresuradas, y las formas distintas de crear sueños. Ahora recordaré tus ojos brillantes como dos flechas de fuego arrasando el camino, tus manos pequeñas y tus labios torpes como sueños juveniles. Las recordaré cuando no me quede nada, cuando el sol se apague y la noche brille.

no. 21

Posted in 2008, Erika Jazmín by Enrique Monroy on diciembre 5, 2008

A Erika Jazmín

Nuestra historia ha terminado. Quizá mañana regrese el sol, aunque la noche permanezca. Te recordaré por siempre, más allá de tu imagen memorable, de tus palabras cortas, de tu risa a medias. Te recordaré porque me eres imposible. Lo haré porque detesto olvidarte.

no. 20

Posted in 2008, Erika Jazmín by Enrique Monroy on noviembre 9, 2008

A Erika Jazmín

Alguna vez te amé, ahora eres olvido. Mi olvido. Y no me quedan ganas de volver a mirarte, porque eres frío y no mereces ser eterna…

no. 19

Posted in 2008, Erika Jazmín by Enrique Monroy on octubre 22, 2008

A Erika Jazmín

Esta noche te haz marchado. Hemos perdido toda esperanza. Hemos olvidado que existíamos entre dos mundos fantásticos, que los habíamos construido a pinceladas, días tras día. Ahora ha terminado este sueño, entre fuego y arena, polvo y viento. Porque a “nosotros” nos haz llevado tú. Tú, que alguna vez te encontrabas en tinieblas, que sin pronósticos terminamos juntos entre oscuridad y alaridos, entre recuerdos desvanecidos y vistazos frágiles. Ahora hemos terminado, entre tu adiós, y mi despedida.

no. 5

Posted in 2008, Erika Jazmín by Enrique Monroy on mayo 5, 2008

A Erika Jazmín

Eres olvido. Te he cambiado de nombre. He construido paisajes alternos a ti, porque me sabes a dolor, y es por ello que me duele recordarte. He cambiado la historia para hacerle creer al mundo que fuiste dulce, ese dulce amargo que me ha desgarrado la vida. Eres tú, y me sabes a eso, a canción de dolor. Eres olvido y te concedo el pasado.

no. 2

Posted in 2008, Erika Jazmín, Joselin Lily by Enrique Monroy on febrero 29, 2008

Hace algún tiempo dediqué una canción. Hice mal. No me arrepiento, pero creo la dediqué a la mujer equivocada. Hay dos chicas envueltas en esta melodía, ambas son imposibles. Ambas llevan el nombre de una flor. Ambas me hicieron llorar hasta terminar intentando olvidarlas. Ambas son imperfectas. A una prefiero dejarla del lado, a la otra, conservarla. Pero creo las he perdido a las dos desde hace mucho tiempo.

Recuerdo aquella tarde que dediqué “Ancora tu”. Era un 27 de septiembre de hace dos años. Íbamos en el automóvil, hacia su escuela. Vestía una blusa guinda, texturizada por un conjunto de rayas gruesas. Llevaba el cabello planchado a perfección y su rostro lucía como un remedo bello de lo que había sido cuando la conocí. Se veía guapa, fue la última vez que me pareció bella, y fue la última vez que me dolió verle partir. Minutos antes, cuando apenas nos habíamos mirado después de algunos años de no hacerlo, y al mismo tiempo que ella tomaba su cuaderno de apuntes con cierto nerviosismo, le dediqué “Ancora tu”. Lo sé, no le pertenecía. Pero se la dediqué porque se veía tan hermosa debajo de esos cabellos aliñados y formados con finura, que sucumbí. En realidad esa canción le pertenecía a otra flor, una flor más antigua y menos marchita. Una flor que llegó para borrar de la mente a cualquiera. Que llegó sin intenciones y logró tildar de mi mente todo eso que creía eterno. A esa flor en realidad le pertenecía “Ancora tu”. Desde el primer momento en que la escuché, lo supe. Es para ti, pensé. Y lo fue hasta aquella tarde. Pasaron dos años desde ese día. Y es hasta ahora, en esta mañana, que las cosas vuelven a la realidad y aquella canción que dediqué erróneamente, ha regresado a su dueña, a esa persona que en su momento me provocó no pensar en otra cosa más que en ella. Ella. Tú. Y vuelvo a decir, sí, es para ti.

“Ancora tu” la escuché por primera vez bajo la tutela del grupo francés The Married Monk. Casualmente, a The Married les tomé gusto en la película À la verticale de l’éte (Francia, 2000) del director Tran Anh Hung, por la canción “Tell her tell her”. Por mucho tiempo pensé que aquella canción que me hizo pensar en esa flor tan distante y que por momentos fue el símbolo de ese amor imposible, era del grupo francés. Pero no. “Ancora tu” es un cover (magníficamente interpretado por The Married) a Lucio Battisti.

Pues bien, te presentó esa letra, querida, a ti, que marcaste ese idilio que creí haber perdido y que ahora, me hace dar cuenta que la vida sucede y nos lleva a diferentes sitios y lugares en donde solo nos queda el recuerdo, vago, de aquellos momentos en los que te puse en un altar. Esta es por fin tu canción, aquella que robé para tratar de conquistar algo que hace mucho tiempo estaba perdido.

-

Ancora tu” de Lucio Battisti

Ancora tu non mi sorprende lo sai

ancora tu ma non dovevamo vederci più?

E come stai? Domanda inutile

Stai come me e ci scappa da ridere.

-

Amore mio ha già mangiato o no

Ho fame anch’io e non soltanto di te

Che bella sei sembri più giovane

o forse sei solo più simpatica

-

Oh lo so cosa tu vuoi sapere…

Nessuna no ho solo ripreso a fumare…

Sei ancora tu purtroppo l’unica

Ancora tu l’incorreggibile

-

Ma lasciarti non è possibile

No lasciarti non è possibile

Lasciarti non è possibile

No lasciarti non è possibile

-

Sei ancora tu purtroppo l’unica

Ancora tu l’incorreggibile

-

Ma lasciarti non è possibile

No lasciarti non è possibile

Lasciarti non è possibile

No lasciarti non è possibile

-

Disperazione gioia mia

sarò ancora tuo sperando che non sia follia

ma sia quel che sia

-

abbracciami amore mio

abbracciami amor mio

Che adesso lo voglio anch’io

-

Ancora tu non mi sorprende lo sai

ancora tu ma non dovevamo vederci più?

E come stai? Domanda inutile

Stai come me e ci scappa da ridere

Oh, es verdad… ancora tu.

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