no. 96
A Mónica Leal
Me han hablado tanto de ti,
pero no me han dicho todo.
Y cuentan que eres sol y luna,
rosas en invierno y nieve en primavera,
que no debo adorarte porque me haz dejado en un caudal;
pero que saben ellos que no recuerde de ti.
Así que te amaré cuando deba dormir,
y pensaré en ti, viento y marea,
tan salvaje y tan impredecible,
como quién piensa en la muerte.
Advertisement


deja un comentario